Quiero escribir

Quiero escribir, pero siento que me pesan los dedos. Tengo la cabeza llena de historias, pero el Sindicato de la Paja está cortando la autopista, y Gendarmería de la Creatividad justo tiene pocos efectivos y no pueden hacer mucho. 

Y no es miedo a la hoja en blanco, eh. Porque escucho a muchos decir “no podes escribir porque tenes miedo a la hoja en blanco”, “llenala de boludeces y empeza a escribir más abajo”….la hoja en blanco es indistinta. Admito que yo también he dicho esas mismas pelotudeces. Todos somos un poco cliché en algún punto de nuestra vida. 

No puedo escribir porque le tengo miedo a mis propias expectativas. 

Porque pongo mis metas tan alto que no puedo ver el final, y no puedo copiarme de mi propio éxito imaginario. 

Leo cosas en internet, veo mapas en la web, encuentro nombres en el trabajo; A sep, si un nombre de persona me suena copado lo anoto en un Excel, con la fecha en la que lo encontré y lo guardo para futura referencia de una historia que jamás dejará mi cabeza. Lo mismo pasa con las fotos de gente que me parece linda para algo, o que cuando la veo me recuerda a algún personaje que me imaginé. 

Estoy lleno de recursos. 

Investigo miles de cosas super interesantes con la excusa de que lo hago para una historia. Y lo más frustrante es que es cierto. Lo hago para eso, pero la investigación sigue y sigue, y la historia no aparece. 

Otras veces si puedo escribir, pero me da vergüenza mostrar lo que escribo. Siento que quizás estoy compartiendo algo muy de mi mundo y que por eso la gente no lo va a entender. Porque no pueden meterse en mi cabeza y ver las cosas como las veo yo. 

Creo que demasiadas veces soy ese escritor que habla de escribir pero que no escribe realmente. Por más buenas razones que pueda dar para justificarlo, igual sigue siendo una mierda. 

Tengo que corregir eso, pero me cuesta mucho, y empezar a escribir sin mirar no es la opción siempre. Porque no puedo evitar mirar. No puedo evitar editar, y editar y editar. 

No puedo evitar querer que sea perfecto, por más que sé que una historia no se escribe en un tirón. 

Es todo un problema de expectativas. Y yo me las pongo muy altas.

Tratando de escribir

No se la de veces que habre dicho “voy a escribir un blog” y nunca tengo nada para decir. Bueno, no más…me he impuesto postear de mi viejo arcón virtual de escritos todo lo que pueda. Incluso lo vergonzoso. Eventualmente crearé el hábito, y la vergüenza ajena hará (o no) que empiece a producir cosas nuevas.